En esta ocasión os hablamos de una bebidas típica de Perú que se está haciendo cada vez más un hueco en nuestra cultura y os contamos cómo se elabora.

Desde el siglo XVI se produce en la ciudad de Ica en Perú una variedad de aguardiente producto de la uva quebranta, se trata del famoso Pisco. Originalmente la bebida era trasladada en vasijas de barro desde el puerto de la ciudad hasta Lima, debe su nombre al lenguaje Quechua y significa “ave”.

Los colores han fascinado al ser humano desde el inicio de los tiempos. Considerando que estos nos rodean a donde quiera que vamos, obtenerlos y usarlos donde queramos ha sido una tarea que desde la pre-historia se ha llevado a cabo. Con el paso de los años y los avances científicos, esta área ha correspondido específicamente a la ingeniería química, puesto que, la elaboración de colorantes implica procesos y reacciones químicas que dan pie a la obtención de estas sustancias capaces de teñir distintos materiales.

Nos adentramos ahora en el mundeo del tequila y su elaboración. Veamos un poco de historia. En el estado de Jalisco – México, se encuentra uno de los pueblos más famosos alrededor del mundo gracias a su principal producto de elaboración: el tequila. Considerando que todos los productos que consumimos son el resultado de distintos procesos químicos, el tequila no es la excepción y su elaboración está formada por una serie de pasos donde la ciencia se da cita generando distintas reacciones para obtener el producto final. La ingeniería química juega un papel fundamental en la elaboración del tequila, por su capacidad de analizar y estudiar en detalle cada una de las reacciones que se necesitan para obtener un resultado óptimo.

Las bebidas alcohólicas llevan un proceso meticuloso de destilado y producción que en muchos casos ha evolucionado técnicamente con la aplicación de procesos de ingeniería química. La ingeniería ha hecho de los mostos productos de calidad para el consumo humano gracias a un esquema riguroso de industrialización.