Para cualquier ingeniero químico resolver problemas en su actividad es algo habitual. Existen muchas formas de afrontar nuevos problemas y resolverlos, pero una de las técnicas que suelen emplearse más habitualmente en ingeniería química es el análisis de causa raíz. 

Ahora que empezamos un nuevo año y que hemos pasado por unos días de comidas y excesos vamos dedicar este artículo al papel que juega la química y la ingeniería química en los alimentos. Todos los alimentos que consumimos habitualmente están formados por distintos compuestos químicos que tienen un efecto en nuestro organismo y que cumplen una función necesaria en nuestra alimentación. 

Los ciberdelincuentes han encontrado en el sector industrial un nuevo foco de ataque. No, no es ciencia ficción, ya ha sucedido y tenemos muchos ejemplos en los últimos años. Uno de ellos atañe a la industria química y fue perpetrado por un grupo que se infiltró en el sistema de seguridad de una planta potabilizadora de agua del Reino Unido y cambió los niveles de sustancias químicas que se utilizan para tratar el agua del grifo hasta cuatro veces durante el ciberataque. Además, obtuvieron acceso a los registros personales y financieros de más de 2 millones y medio de consumidores. 

La química está muy presente en nuestra vida y eso es algo que vemos en muchos momentos. Precisamente por ello, los químicos llevan investigando los usos de los elementos químicos desde hace siglos. Si algo es cierto, es que gracias a muchos de los inventos que la química ha hecho posible la vida para todos resulta mucho más fácil.

Dedicamos hoy este espacio a un elemento muy presente en la superficie de la tierra como es el hidrógeno. Se trata de uno de los elementos que tienen más presencia en el universo y el tercero más abundante sobre la corteza terrestre. En la naturaleza el hidrógeno se encuentra formando numerosos compuestos, que llegan a representar el 15, 4 % de todos los átomos que hay sobre la corteza terrestre y los océanos.