El Comité técnico de ASEFMA aprueba la segunda edición de este premio que promueve la innovación y sostenibilidad en proyectos vinculados a fabricación, extendido, aplicación y transporte de mezclas asfálticas.

La Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (ASEFMA), mediante su Comité técnico, lanza la segunda edición del Premio a las “Mejores Prácticas Ambientales” (MPA) del sector de la pavimentación y abre el plazo para la presentación de propuestas innovadoras y amigables con el medio, vinculadas a mezclas bituminosas.

Pueden concurrir en el II Premio MPA proyectos de investigación y prácticas implantadas durante los últimos dos años que, enmarcadas en el sector del asfalto, presenten mejoras ambientales contrastadas. Las propuestas deben enviarse a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. en formato presentación (PowerPoint o pdf) o como recurso audiovisual. El plazo de recepción de propuestas finaliza el 30 de marzo de 2015.

El jurado, formado por los miembros del Comité Técnico de ASEFMA, seleccionará las mejores prácticas en materia de innovación y sostenibilidad medioambiental que se están desarrollando en mezclas asfálticas atendiendo a los criterios de originalidad, innovación, repercusión en el sector y mejoras ambientales evaluadas.

Las tres mejores propuestas se harán públicas durante la primera quincena de abril: aparecerá una comunicación en la web de ASEFMA (www.asefma.es) y será difundido en sus redes asociadas. Por su parte, la entrega del premio tendrá lugar durante la X Jornada Nacional de ASEFMA.

El Premio a las “Mejores Prácticas Ambientales” (MPA) en pavimentación es una iniciativa sectorial que promueve los desarrollos en mezclas asfálticas que significan avances técnicos, económicos y sostenibles. Responde a la creciente sensibilidad medioambiental de las entidades fabricantes de asfalto y aquellas vinculadas a su producción, transporte y aplicación.

El ganador de la edición 2014 fue el proyecto "Mezclas recicladas templadas con emulsión total” de Sacyr Construcción y Repsol Lubricantes y Especialidades.

Entre los días 12 y 15 de Marzo de 2015, la Asociación Española de Educación Ambiental convoca el V Congreso Internacional de Educación Ambiental, que se celebrará en el Ateneo de Madrid.

Se trata del único evento sobre educación ambiental en nuestro país, que reúne a ponentes de diferentes nacionalidades para extender la educación ambiental a las diferentes áreas sociales, dándole una nueva proyección más amplia e integradora.

Ver programa del congreso. Más información en http://www.ae-ea.es/

En función de la temperatura, existen diversos tipos de gasificadores. A continuación se enumeran los más importantes:

  • Lecho fijo
  • Lecho fluidizado
  • Flujo volante
  • Baño férrico

 

De Lecho Fijo

Se pueden distinguir dos tipos, reactor a presión atmosférica y reactor a presión.

El reactor a presión atmosférica presenta una camisa de agua en la parte inferior y un revestimiento refractario en la parte superior. En este caso, el carbón desciende en un lecho en contracorriente con los gases y reacciona con el vapor y el aire, produciéndose así un gas pobre. Este tipo de reactor se utiliza cuando se dispone de carbones no aglutinantes, cuando el gas puede consumirse caliente o cuando la capacidad del proceso es relativamente pequeña.

El reactor a presión se utiliza cuando la capacidad del proceso es mayor. Permite aumentar la capacidad máxima del reactor, el índice de metano y el poder calorífico del gas. El carbón se introduce en el reactor a través de una esclusa que funciona de forma cíclica. El carbón cae por la parte superior y desciende por gravedad en el reactor. Una vez introducido el carbón, se calienta, se seca y se coquiza. La cantidad de vapor introducido depende de las características del carbón.

 

De Lecho Fluidizado

Este tipo de gasificador se utiliza para tamaños intermedios de partículas de carbón. Se consiguen altas velocidades relativas e intensos movimientos de mezcla entre el gas y el sólido.

Se suele conseguir una reacción rápida. La alimentación requiere de una preparación previa cuyo alcance depende del tipo de material a tratar. Por ejemplo, si se trata de biomasa como madera o cualquier residuo forestal, se suele someter previamente a una trituración y en algunos casos se hace pasar por un secador. Si por el contrario, se trata de carbón, sólo se somete a un proceso de molienda. El material a secar se puede llevar a través de un sistema cerrado de transporte y almacenamiento intermedio directamente a la tolva de alimentación.

A continuación se muestra un esquema de un gasificador de lecho fluidizado:

 

Figura 1. Gasificador de lecho fluidizado [fao.org]

 

De flujo volante

Estos gasificadores actúan sobre carbones muy fusibles, como por ejemplo los carbones pulvurentos. En este caso, la materia en transformación sigue un camino ascendente y, al descender agotado, eleva la transmisión de calor. Se produce un buen rendimiento.

El proceso de gasificación convierte la materia carbonosa en CO y materia combustible mediante una serie de reacciones químicas. La mayoría de los carbones son gasificables, aunque interesan más aquellos que no se desintegran en el proceso o se puedan hinchar.

El proceso de gasificación se puede clasificar en varios tipos, según se lleve a cabo. Estos procesos son los siguientes:

  • Endotérmicos. La gasificación se lleva a cabo con vapor de agua para obtener gas de síntesis.
  • Exotérmicos. En este caso la gasificación se lleva a cabo con O2 para obtener CO, o con aire para obtener gas pobre.
  • Mixtos. Cuando se realiza con aire y vapor de agua para obtener CO + H2 + N2. Estos procesos mixtos se pueden subdividir a su vez en:
  • Procesos simultáneos. Cuando se soplan al mismo tiempo sobre el carbón incandescente el aire u oxígeno y el vapor de agua.
  • Sucesiva. Primero se sopla el aire y cuando el lecho alcanza una determinada temperatura, se sustituye la inyección de aire por vapor de agua hasta que la temperatura desciende a un nivel inferior. Posteriormente vuelve a inyectarse aire y así sucesivamente, de ahí su nombre.

Los factores que influyen al resultado de la gasificación son aquellos que afectan al equilibrio, a la velocidad de reacción, así como al comburente utilizado. Estos factores son la temperatura del proceso, la reactividad del sólido y su tamaño de grano, el tiempo de contacto comburente-combustible  y el comburente de gasificación empleado.

El tamaño de los gránulos de carbón condiciona la homogeneidad del lecho. A medida que aumenta el tamaño del grano, la altura del lecho debe ser mayor para conseguir una buena gasificación. Comentar que al aumentar la altura del lecho, crece la dificultad de la homogeneización así como la pérdida de carga. Los finos además de contribuir a la pérdida de carga de los gases, dan compacidad al lecho y originan la formación de canales y escorias que dificultan la marcha del proceso. La presencia de un amplio espectro de tamaños de granos origina la formación de puentes en la carga, con la consiguiente complicación de la descarga de cenizas y escorias.