Para cualquier ingeniero químico una de las principales preocupaciones en el desarrollo de su actividad es el medio ambiente. Precisamente, por sus conocimientos de los procesos químicos que explican muchos fenómenos ambientales y del entorno son plenamente conscientes de la necesidad de protegerlo.

El petróleo está compuesto por una mezcla de materiales orgánicos sobre todo hidrocarburos insolubles en agua. Se produce en el interior de la tierra mediante un proceso de transformación de la materia orgánica procedente de sedimentos y que se acumulan en trampas geológicas que se forman de manera natural.

Los procesos que se emplean para la extracción de petróleo dependen en gran medida de factores como la ubicación del yacimiento o las características que presenta este yacimiento. Una vez que se ha detectado una zona con la presencia de petróleo se procede a hacer una perforación de cierta profundidad para llegar hasta él, en algunos casos estas perforaciones pueden ser de hasta 6000 metros.

Anteriormente habíamos hablado de cómo funcionan las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales (EDAR) y qué tipo de tratamientos aplican a las aguas negras. En este artículo vamos a analizar los tratamientos especiales que se desarrollan para las aguas procedentes de industrias. Estas aguas son tratadas en las Estaciones Depuradoras de Aguas Residuales Industriales (EDARI), que son instalaciones especiales para el tratamiento de residuos y aguas procedentes de una o varias industrias.

Una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), que también recibe el nombre de planta de depuración o planta de tratamiento de aguas residuales, es una instalación a la que llegan las conocidas como aguas negras. Son las aguas procedentes del consumo cotidiano en áreas urbanas, así como el agua de escorrentía principalmente.

La principal función de una EDAR es transformar estas aguas negras en agua potable y libre de contaminación y residuos. Para ello, la planta aplica una serie de tratamientos a estas aguas basados en procedimientos físicos, químicos y bacteriológicos. Estas plantas cumplen una función fundamental en cualquier ciudad, ya que permiten dar un tratamiento a estas aguas y las convierte en agua potable y apta para ciertos usos.