La ingeniería química es una disciplina que está viva y que se reinventa cada día. La investigación y el estudio de sus diferentes ramas va dando lugar a nuevas formas de afrontar su análisis y nuevas aplicaciones. Si algo caracteriza a la ingeniería química es su capacidad para encontrar respuesta y buscar soluciones a problemas de la sociedad en general.

Seguramente a lo largo de tus años de estudio han tenido que leer muchos libros de diferentes disciplinas. Sin embargo, la tarea de aprendizaje de un ingeniero químico no termina el último día de facultad, más bien es un nuevo comienzo donde es vital seguir formándose y actualizándose.

No nos cabe duda del papel que los ingenieros químicos juegan en la sociedad actual, pero lo que tenemos aún más claro es que uno de los ámbitos en los que es necesario un mayor nivel de conocimiento es en el diseño de procesos. Se trata de una parte de las funciones de todo ingeniero químico que permita analizar, desarrollar y aplicar todo tipo de procesos que permitan satisfacer las necesidades de la sociedad de hoy en día.

Centramos ahora la atención en un producto muy usado en la sociedad actual: el caucho. El caucho se trata de un polímero elástico que surge como una emulsión lechosa de la savia de las plantas. No obstante, hoy en día también es posible producir el caucho de forma sintética. En la obtención del caucho natural el árbol de Hevea es una de las principales fuentes de caucho.