Seguimos hablando en esta ocasión de las oportunidades laborales que se abren para un profesional de la ingeniería química. Son tantas las opciones laborales a las que puede optar alguien con esta formación que hemos necesitado dos artículos para hablarte de las más destacadas.

La ingeniería química es una carrera con un carácter polivalente, ya que interviene en numerosos procesos y disciplinas. Los ingenieros químicos han recibido formación en economía, negocios, aspectos ambientales o ética, además de química. Conviene tener presente que la ingeniería química está enfocada a convertir materias primas y materiales en productos elaborados o semielaborados.

La ingeniería química ha estado presente en grandes proyectos a lo largo del tiempo gracias a las labores de investigación de grandes ingenieros químicos que han logrado aportar su grano de arena para cambiar el mundo. Años de estudio e investigación de profesionales de este ámbito han logrado cosas que impactan en la vida de todos.

Dentro de la ingeniería, la ingeniería química es la rama que se encarga del análisis, administración, supervisión, control y desarrollo de procesos en los que tienen lugar cambios de tipo físico, químico o bioquímico orientados a transformar materias primas en productos elaborados.

La nanotecnología es un término acuñado por Eric Drexel en 1976, a través del cual se definió como "una tecnología a nivel molecular que permitirá poner cada átomo donde queremos que esté." 

La nanotecnología es el estudio y la producción de materiales, estructuras y sistemas a través del control de la materia a escala nanométrica. Permiten manipular la estructura de los materiales a nivel de pequeños grupos de átomos y por lo tanto modificar sus propiedades de una manera más radical y controlada que en el pasado, también reciente. 

Por ejemplo, los productos cerámicos, que normalmente se caracterizan por su fragilidad, se pueden producir con una estructura menos frágil y relativamente dúctil, con formas finales extremadamente precisas, sin operaciones de acabado adicionales; los metales nano estructurados tienen una resistencia mecánica 4-5 veces mayor que la de los mismos metales en la forma microcristalina habitual. Por ello la nanotecnología representa un salto cualitativo sin precedentes en la larga historia de la elaboración de materiales, incluso en comparación con el impresionante progreso que se produjo en la segunda mitad del siglo XX, antes de la difusión significativa de la nanotecnología que comenzó a principios de los años 90. 

Estos avances han hecho posible no sólo el desarrollo de tecnologías avanzadas que dan forma a la fisionomía de nuestros tiempos (tecnología de la información y las comunicaciones, aeroespacial y órganos artificiales.) También tuvo un fuerte impacto en las principales industrias y en el sector de los servicios, los considerados convencionales (por ejemplo. mecánica y electromecánica, automóvil y otros medios de transporte, electrodomésticos, ingeniería de planta, textiles y prendas de vestir, envases). 

El valor añadido de la nanotecnología está representado por la posibilidad que ofrece para cambiar las propiedades de los materiales "cortándolas a medida" para las necesidades tecnológicas de los diversos sectores y servicios de fabricación. La difusión de estas tecnologías, por lo tanto, contribuirá de manera significativa a la renovación de las producciones actuales y la creación de nuevas actividades productivas además mejorando sensiblemente nuestro entorno, ya  que los nanomateriales pueden filtrar el agua y volver a hacerla potable, reducir las emisiones de  gases de escape de los coches y ayudar a combatir el cáncer.