No todos tienen el tiempo para preparar una buena sopa de pollo o carne, para aprovechar sus grasas, vitaminas y proteínas, así como disfrutar de su sabor y sustancia. Por eso existen los caldos concentrados en forma de cubitos.

Con ellos preparar una sopa es algo sencillo que se logra en poco tiempo, lo que supone una ventaja en el actual ritmo de vida que llevan miles de personas.

Los caldos concentrados en forma de cubitos sólo tienen que disolverse en agua para obtener un consomé o pueden hacer el papel de condimentos para los guisos, para facilitarle la vida a mucha gente.

¿De dónde vienen?

Julius Maggi, un suizo fascinado con el más allá y la precognición, decidió montar una fábrica de harina de trigo cerca de Zúrich en una época en la que el mundo estaba llenándose de nuevas ideas y grandes inventos: la Segunda Revolución Industrial en Europa.

Él se dedicó a buscar nuevas fórmulas de sopas poco tradicionales con sabores diferentes y cuando comenzaba el convulso siglo XX, inició la comercialización de los caldos concentrados en forma de cubitos.

Sin embargo, otras versiones sostienen que la invención de los cubitos fue del francés Nicolás Appert en el siglo XVIII, quien generó el producto con el propósito de alimentar a los soldados de Napoleón. También hay investigaciones que atribuyen el invento al químico alemán Justus von Liebig.

Sus características

  • Se trata de un caldo concentrado que viene en la presentación de un cuerpo formado por seis caras cuadradas, y por ello se ha popularizado como “cubito”.
  • Contiene un caldo deshidratado que puede estar compuesto por carne de pollo, carne de ternera, carne de cordero y en otros casos, pescados. En el mercado o los comercios, también pueden adquirirse cubitos que contengan concentrados de verduras.
  • Generalmente su color es amarillo o naranja, pues depende de las especias incorporadas.
  • La composición del caldo concentrado en cubitos en su mayor parte un 60% de cloruro de sodio (sal) así como algunas grasas sólidas.
  • Concentran de manera deshidratada una combinación de caldo de pollo y verduras con la que elabora un caldo instantáneamente.
  • Los cubitos se encuentran regidos por diversas normativas que engloban los alimentos-caldo así como los consomés de aves, ternera, tomates y aves e incluso camarón y otras denominaciones de polvos o granulados.
  • Estas reglamentaciones sostienen que los cubitos deben poseer al menos 6% de proteína total, 50 miligramos de nitrógeno proveniente de la carne y unos 400 miligramos de grasa de ave o 100 miligramos de carne deshidratada.
  • Sin embargo, la gran mayoría son una composición de sal, grasa vegetal, fécula de maíz, colorantes y saborizantes artificiales, glutamato monosódico, azúcar y grasa de pollo.

Útiles, efectivos y prácticos

Útiles, efectivos y muy prácticos, los caldos concentrados en forma de cubitos conforman  uno de los condimentos más utilizados para preparar no sólo sopas, sino arroces, pastas o marinados.

Son una forma sencilla de alimentarse en el mundo actual, siempre que no se consuman en exceso debido a que las altas dosis de cloruro de sodio pueden alterar la presión arterial. Se trata de una forma más de demostrar que la ingeniería química está presente en todas las fases de la cadena de  alimentación para seguir mejorando procesos y proponiendo nuevas alternativas.